Como Tratar El Dolor De Oído En Bebes

Los bebés son cúmulos de alegría, pero pueden estresarnos de vez en cuando

Los bebés son cúmulos de alegría, pero pueden estresarnos de vez en cuando

 

Los bebés son criaturas puras e inocentes. Son seres que apenas han entrado en este mundo, no saben nada de lo que ocurre en él; tampoco saben mucho de sí mismos, salieron recientemente de su espacio de paz infinita e imperturbable que era el saco amniótico.

El bebé tiene que pasar por un proceso de desarrollo para convertirse en un adulto hecho y derecho. Como bebés, no cuentan con habilidades comunicativas tales que puedan decir con lujo de detalles sus pensamientos, sentimientos, o dolores. La capacidad del habla vendrá después, por lo que hay un tiempo de espera para escuchar la tan anhelada primera palabra.

Los dolores que pueda sufrir el niño pueden no ser visibles a la vista, lo que constituye un gran peligro para él o ella; es necesario someter al niño a visitas continuas al médico para diagnosticar y dar parte de su desarrollo. Una de las condiciones que la cría puede tener son las molestias en el oído, relativamente inofensivas en primera instancia, pero peligrosas si no se tratan a tiempo.

  1. Infección de oído en bebés

El dolor de oído en bebés es una condición curiosamente común en esa etapa de la vida. El dolor puede producirse por una infección en el oído conocida como otitis, que no es exclusiva de los infantes, sino que puede producirse en cualquier estadio del desarrollo. La otitis se da con frecuencia en los niños hasta los cinco o seis años de edad.

Ella puede estar ocasionada por la entrada de agua en el oído la cual puede generar inflamación o infección que es denominada otitis externa. La otitis puede darse también por la proliferación de algunos virus o bacterias, así como hongos en el oído medio del bebé. Entonces, estaremos hablando de una otitis media.

Cabe destacar que la otitis no es la única causa de las molestias en el oído de los bebés. Enfermedades o condiciones tales como paperas, sarampión, virosis, o la gripe común pueden ser también caldo de cultivo para el dolor de oído en bebés.

  1. Síntomas del dolor de oído en bebés

Una de las complicaciones médicas al tratar con bebés es que ellos no podrán comunicarte qué es aquello que les hace mal ni en qué grado eso ocurre por razones muy obvias como para explicarlas. Tanto el padre como la madre deben ser muy observadores con su cría e identificar los signos visibles del mal que les aqueja.

¿Cómo saber si mi bebé tiene infección en el oído? Podemos dar algunas luces al respecto esbozando un cuadro clínico general de los síntomas que un bebé con molestias en sus oídos puede padecer:

  • Falta de apetito
  • Llanto constante
  • Irritabilidad
  • Dificultad para mamar (el bebé puede llegar a rechazar el seno)
  • Colocar la mano en la oreja con mucha frecuencia
  • Ladeo constante
  • Imposibilidad de sostener la cabeza del lado con molestias
  • Fiebre moderada

En el caso dado de una perforación en el tímpano, puede haber mal olor en el oído y pus. Esto puede ocasionar pérdida auditiva de manera momentánea, pero que puede ser permanente si no es tratada.

  1. Tratamiento médico para el dolor de oído en bebés
Las visitas al médico son obligatorias

Las visitas al médico son obligatorias

 

Los padres no pueden definir procedimientos médicos específicos si ellos no están preparados en el ámbito de la pediatría ni en la otorrinolaringología. Todo tratamiento debe ser indicado por el pediatra. Algunas de las estrategias que puede indicar son la siguientes:

  • Antibióticos: Medicinas tales como Amoxicilina y Cefuroxima solo deben ser aplicadas si la infección se produjo por bacterias.
  • Antiinflamatorios: El ibuprofeno, así como otros antiinflamatorios, son indicados para aliviar los casos de hinchazón y de dolor.
  • Analgésicos: El Paracetamol es un medicamento efectivo para combatir los cuadros de fiebre.
  1. Dolor de oídos en aviones

¿Por qué los bebés pueden experimentar dolos de oídos en los vuelos? Simple. Los cambios bruscos de presión no son fenómenos a los cuales ellos estén acostumbrados; dichos cambios se dan tanto en el despegue como en el aterrizaje.

Si tu bebé es susceptible a esto, puedes probar lo siguiente: sostén a tu cría en tu regazo y dale pecho o biberón durante el despegue o el aterrizaje. El chupón también puede funcionar, pero no es tan efectivo.

  1. Conclusiones

Los bebés deben ser cuidado con el mayor de los cuidados al ser criaturas frágiles; la atención que reciben no está injustificada de ningún modo, son seres en pleno desarrollo que no han logrado todavía desarrollar una vía comunicativa clara y eficiente.

Si eres madre, o padre, estarás alerta y preocupado si tu bebé presenta dolor de algún tipo; puede que tu instinto te indique que el hospital es el único lugar donde el problema se puede resolver, y es así en muchos casos. Lo importante es no perder la calma, identificar a tiempo las señales, y saber con quién acudir.

 

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